Puntuación: Cocina: 8 Servicio: 7,5 Bodega: 7 Instalaciones: 8
Dirección: Avda. Sineiro, 7. 36005 San Salvador de Poio (Pontevedra). Teléfono: 986 872884. Web: www.restaurantesolla.com Cierra: lunes, noches de domingo y jueves y 15 días en Navidad. Precio medio: 65 €. Menús degustación: 52 y 72 €. No está permitido fumar.
José González-Solla (Pepe Solla) es un cocinero autodidacto que comenzó su andadura a los 26 años tras finalizar la carrera de Ciencias Empresariales y que a base de esfuerzo y tesón ha montado uno de los restaurantes más atractivos de Galicia. Un local luminoso y diáfano con gran distancia entre mesas y confortables instalaciones y todo ello sin haber abandonado el templo de cocina tradicional heredado de sus padres. Allí se practica una cocina de fundamento tradicional, con buen equilibrio entre memoria gustativa e innovación, realizada con sensatez y enorme buen gusto donde además de generosidad y exquisitez se ofrecen impecables puntos de cocción en los platos principales y una arrebatadora cocina contemporánea que maneja con elegancia técnicas e ingredientes.
Entre los deliciosos divertimentos ofrecidos como aperitivo destacan la sabrosa pasta de anchoas con aceitunas, servida con una esponja de pan para mojar y mojar; la delicada caipirinha en el estilo del mejor Adriá y los enormes recuerdos del terruño encerrados en la espumosa crema de patata y cebolla como sencillo homenaje al modesto origen de aquel restaurante que despachaba productos humildes y que durante muchos años fue una enseña de la Galicia más profunda.
Luego, un lujoso contraste, el de la magnífica ostra escabechada al momento, para de inmediato jugar con el sabor y la más etérea textura que pueda imaginarse en la espléndida croqueta de gamba donde además de la gran crudeza del marisco brilla la espuma de bechamel donde está inmerso. Después una sopa de pescado asado a la japonesa rebosante de sabores tostados de Maillard, el soberbio mero asado con grelos y polvo de ajada y lo que puede considerarse como la cumbre del menú en temporada: una lamprea a la bordelesa con enorme textura y sabor. Entre las carnes es obligado catar las crujientes costillas de cerdo ibérico confitadas y doradas con tirabeques y cachelos.
Otro hito de la parte final del menú lo constituye un magnífico queso artesano de vaca con compota de manzana y dulce de membrillo que realizado con leche entera sin pasteurizar aporta sabores y aromas que ya parecían perdidos. Entre los postres destacar los basados en la manzana ya sea como una composición de sopa, helado y fruta confitada o en forma de tarta de frutos asados a la canela. Para finalizar resulta tremendamente efectiva la tradicional tarta de Santiago que ha sido actualizada a partir de un helado de almendra tostada y un aéreo bizcocho elaborado en el microondas según técnica original de El Bulli.
Fecha del comentario: marzo de 2010