Histórico - Bibliografía Comentada

Mariano Provencio

Jefe de Servicio
Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda, Madrid

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Linfomas y mielomas

High Rates of Durable Responses With Anti-CD22 Fractionated Radioimmunotherapy: Results of a Multicenter, Phase I/II Study in Non-Hodgkin’s Lymphoma

Franck Morschhauser, Franc¸oise Kraeber-Bode´re´, William A. Wegener, Jean-Luc Harousseau, Marie-Odile Petillon, Damien Huglo, Lorenz H. Tru¨mper, Johannes Meller, Michael Pfreundschuh, Carl-Martin Kirsch, Ralph Naumann, Joachim Kropp, Heather Horne, Nick Teoh, Steven Le Gouill, Caroline Bodet-Milin, Jean-Francois Chatal, and David M. Goldenberg. J Clin Oncol 28:3709-3716.

16 de diciembre de 2010

La radioinmunoterapia consiste en la administración de un isotopo radioactivo ligado a un anticuerpo monoclonal específico para un antígeno de superficie de la membrana de la célula tumoral. Esta estrategia de tratamiento aúna dos claves de la medicina individualizada:

-       El tratamiento selectivo de los tumores que expresan el antígeno diana.
-       El tratamiento selectivo de las células tumorales, evitando irradiar tejidos sanos que no expresan el marcador tumoral diana.

En el tratamiento de los linfomas no Hodgkin se han utilizado radioinmunoisótopos unidos a anticuerpos monoclonales antiCD201, consiguiendo una importante actividad antitumoral y remisiones prolongadas en pacientes muy pretratados. CD20 es la diana de rituximab, droga ampliamente y repetidamente utilizada en casi todos los pacientes con linfomas B. Es conocido que la utilización de rituximab puede modular la expresión de CD20 (sobre todo en el linfoma folicular), por lo que la búsqueda de otras dianas a las que dirigir la radioinmunoterapia estaba más que justificada.

CD22 es una sialoglicoproteína presente en el citoplasma de los linfocitos B en desarrollo, que sólo se expresa en la superficie de los linfocitos B maduros. Está presente en la superficie celular del 60-80% de los linfomas B, especialmente en el linfoma folicular, linfoma del manto y linfoma de la zona marginal2.

Epratuzumab es un anticuerpo monoclonal antiCD22 que ha demostrado actividad antitumoral en linfomas de Hodgkin B indolentes3. En el artículo comentado se estudia este marcador como diana para el tratamiento con radioinmuoterapia4. 90Y-epratuzumab tetraxetan es un radioinmunoisótopo que puede aportar algunas ventajas con respecto a los tratamientos ya conocidos contra CD20:

-       Evita el inconveniente de la menor expresión de CD20 inducida por los múltiples tratamientos previos con rituximab.
-       No necesita administrar una dosis previa del anticuerpo no conjugado, ya que su expresión en las células B circulantes es baja.
-       Al ser un anticuerpo humanizado no necesita premedicación y la duración de la infusión no supera los 60 minutos.

La administración de 90Y-epratuzumab tetraxetan se demostró activa y bien tolerada en pacientes con linfomas B refractarios o en recaída. Se observó una tasa de respuestas del 62% (respuestas completas, 48%), con una mediana de duración de las respuestas de 17 meses. El radiofármaco fue más activo en pacientes con linfoma folicular, destacando su eficacia en pacientes con linfoma folicular refractarios a terapia antiCD20, en los que la tasa de respuesta fue del 90% y la duración de 21 meses. Sin embargo, las respuestas observadas en pacientes con linfoma B agresivo fueron de corta duración (1.4 y 4.1 meses).

La toxicidad de 90Y-epratuzumab tetraxetan fue muy similar a la de Zevalin®, destacando la neutropenia y trombopenia grado 3-4 que apareció en más del 70% de los pacientes y duró unas dos semanas. Hay que destacar que sólo hubo una infección grado 3-4 y que no se observaron toxicidades graves no hematológicas.

Si estos resultados se confirman en otros estudios, la radioinmunoterapia antiCD22 puede añadirse al armamentario terapeútico disponible para el tratamiento de los linfomas B indolentes. En este estudio no se determinó la expresión de CD22 antes de la inclusión de los pacientes. Sin embargo, dado que CD22 no se expresa en todos los linfomas B, su determinación puede convertirse en obligatoria en todos los pacientes candidatos a esta modalidad de tratamiento.

Bibliografía

1.- Cheson BD, Leonard JP. Monoclonal antibody therapy for B-cell non-Hodgkin´s Lymphoma. N Engl J Med 2008; 359: 613-626.
2.- Vittetta ES, Stone M, Amlot P, et al. Phase I immunotoxin trial in patients with B-cell-lymphoma. Cancer Res 1991; 51: 4052-4058.
3.- Leonard JP, Coleman M, Ketas JC, et al. Phase I/II trial of epratuzumab (humanized anti-CD22 antibody) in indolent non-Hodgkin lymphoma. J Clin Oncol 2003; 21: 3051-3059.
4.- Morschhauser F, Kraeber-Bodéré F, Wegener WA, et al. High rates of durable responses with anti-CD22 fractionated radioinmunotherapy: results of al multicenter, phase I/II study in non-Hogdkin´s lymphoma. J Clin Oncol 2010; 28: 3709-3716.