Tumores del Sistema Nervioso Central

Alfonso Berrocal

Doctor en medicina. Servicio de Oncología Médica
Hospital General de Valencia

Esta sección está supervisada por el grupo de expertos de Oncobyg. La información recogida en esta web refleja únicamente la opinión del grupo de expertos de Oncobyg, y sus recomendaciones no pretenden sustituir a las directrices de consensos de sociedades médicas o de las guías de tratamiento oncológico vigentes en la actualidad.

Tumores del Sistema Nervioso Central | seleccione biomarcador Descargar guía biomarcadores

Rutinarios
1p/19q
IDH1/2
Recomendable
MGMT
Investigación
10q
VEGFR
p53
EGFR
PTEN
p16INK4a/RB1

Novedades en el Biomarcador

Codelección de 1p/19q Se debe determinar la codelección de 1p/19q en todos los tumores de origen oligodendroglial ya sea en el momento del diagnóstico o en la recidiva.

Resulta útil como marcador diagnóstico para tumores oligodendrogliales y puede ayudar a diferenciar éstas de otras neoplasias morfológicamente parecidas. Se ha demostrado que es un marcador predictivo de respuesta en radioterapia o quimioterapia con fármacos alquilantes o ambos.


Ver laboratorios que utilizan estas técnicas

1p/19q

Codeleción 1p/19q
Los tumores oligodendrogliales presentan frecuentemente  pérdida de heterocigosidad en el brazo corto del cromosoma 1 (1p) y el brazo largo del cromosoma 19 (19q) , representando  la codeleción de 1p y 19q con pérdida del brazo completo, un marcador genético de la mayoría de estos tumores. Dada la alta especificidad de este patrón de codeleción, resulta útil como marcador diagnóstico y puede ayudar a diferenciar éstas de otras neoplasias morfológicamente parecidas3.
 
Las pérdidas de 1p y 19q se detectan en hasta el 90% de los oligodendrogliomas y 50-70% de oligodendrogliomas anaplásicos, mientras que en el 30-50% de oligoastrocitomas, 20-30% de gliomas anapláscios GIII, y menos de 10% de los gliomas astrocíticos difusos , incluyendo el glioblastoma multiforme4,5.

Uno de los hallazgos notables con 1p/19q es la respuesta favorable a la quimioterapia en los tumores oligodendrogliales con esta codeleción6. Tres ensayos clínicos aleatorizados han demostrado que los pacientes con tumores con la codeleción 1p/19q viven más tiempo cuando reciben radioterapia o quimioterapia con fármacos alquilantes o ambos7,8,9. El papel de la pérdida 1p/19q confirma el papel pronóstico y posiblemente predictivo de estos marcadores en el contexto de la quimioterapia de primera línea10,11, aunque su relación con la quimioterapia de segunda línea es menos clara12,13. En contraste con los ooligodendrogliomas, la frecuencia de deleciones 1p/19q entre glioblastoma multiforme es baja , y cualquier asociación con el resultado a las terapias es complejo, siendo los resultados de los que disponemos contradictorios, así, no parecen asociarse con buena supervivencia en una serie publicada de pacientes con glioblastoma multiforme14, pero en otro estudio algunos supervivientes a largo plazo con glioblastoma multiforme mostraron pérdida combinada de 1p y 19q15.

Actualmente no se considera un factor predictivo de respuesta a un tipo específico de terapia, sino que mejora la respuesta terapéutica en general, al margen de su tipo. Los mecanismos de esta mayor sensibilidad terapéutica de los tumores con codeleción 1p/19q, como hemos dicho, no están claros.  

Se usan diversas técnicas para esta determinación, generalmente, la pérdida de 1p/19q se ha evaluado con ensayos basados en la PCR16 o hibridación in situ fluorescente (FISH)17.  En la actualidad la más extendida es la de FISH, por ser muy fiable si se toman algunas precauciones que tengan en cuenta la posibilidad de falsos positivos técnicos. Esto puede ocurrir con algunas sondas comerciales que tienen sensibilidad máxima, pero menor especificidad, debido a que solamente la deleción del brazo completo se relaciona con un pronóstico mejor. La codeleción 1p/19q, cuando está presente, es un acontecimiento precoz en la génesis del glioma y se ve en la mayoría de las células tumorales, incluso en aquéllas de aspecto astrocitario de los oligoastrocitomas; sin embargo, es mucho más frecuente en los tumores con morfología clásica oligodendroglial18,19,20.

 
Recomendación
Se debe determinar la codeleccion de 1p/19q en todos los tumores de origen oligodendroglial ya sea en el momento del diagnóstico o en la recidiva.  

 

 

Referencias bibliográficas.

3. Jeuken JW, von Deimling A, Wesseling P. Molecular pathogenesis of oligodendroglial tumors. J Neurooncol 2004; 70: 161–8 

4. Cairncross G, Jenkins R. Gliomas with 1p/19q codeletion: a.k.a. oligodendroglioma. Cancer J 2008; 14: 352–7. 

5. Aldape K, Burger PC, Perry A. Clinicopathologic aspects of 1p/19q loss and the diagnosis of oligodendroglioma. Arch Pathol Lab Med 2007; 131: 242–51.

6. Cairncross JG, Ueki K, Zlatescu MC, Lisle DK, Finkelstein DM, Hammond RR, Silver JS, Stark PC, Macdonald DR, Ino Y, Ramsay DA, Louis DN. Specific genetic predictors of chemotherapeutic response and survival in patients with anaplastic oligodendrogliomas. J Natl Cancer Inst 1998; 90: 1473–9.

7. Cairncross G, Berkey B, Shaw E, et al. Phase III trial of chemotherapy plus radiotherapy compared with radiotherapy alone for pure and mixed anaplastic oligodendroglioma: Intergroup Radiation Therapy Oncology Group Trial 9402. J Clin Oncol. 2006;24:2707–2714.

8. Van den Bent MJ, Carpentier AF, Brandes AA, et al. Adjuvant procarbazine, lomustine, and vincristine improves progression-free survival but not overall survival in newly diagnosed anaplastic oligodendrogliomas and oligoastrocytomas: a randomized European Organisation for Research and Treatment of Cancer phase III trial. J Clin Oncol. 2006;24:2715–2722. 

9. WickW, Hartmann C, Engel C, et al. NOA-04 randomized phase III trial of sequential radiochemotherapy of anaplastic glioma with PCV or temozolomide. J Clin Oncol. 2009;27:5874–5880. 

10. Cairncross G, Berkey B, Shaw E, Jenkins R, Scheithauer B, Brachman D, Buckner J, Fink K, Souhami L, Laperierre N, Mehta M, Curran W. Phase III trial of chemotherapy plus radiotherapy compared with radiotherapy alone for pure and mixed anaplastic oligodendroglioma: Intergroup Radiation Therapy Oncology Group Trial 9402. J Clin Oncol 2006; 24: 2707–14. 

11. Van den Bent MJ, Carpentier AF, Brandes AA, Sanson M, Taphoorn MJ, Bernsen HJ, Frenay M, Tijssen CC, Grisold W, Sipos L, Haaxma-Reiche H, Kros JM, van Kouwenhoven MC, Vecht CJ, Allgeier A, Lacombe D, Gorlia T. Adjuvant procarbazine, lomustine, and vincristine improves progression-free survival but not overall survival in newly diagnosed anaplastic oligodendrogliomas and oligoastrocytomas: a randomized European Organisation for Research and Treatment of Cancer phase III trial. J Clin Oncol 2006; 24: 2715–22. 

12. Kouwenhoven MC, Kros JM, French PJ, Biemond-ter Stege EM, Graveland WJ, Taphoorn MJ, Brandes AA, van den Bent MJ. 1p/19q loss within oligodendroglioma is predictive for response to first line temozolomide but not to salvage treatment. Eur J Cancer 2006; 42: 2499– 503. 

13. Snuderl M, Eichler AF, Ligon KL, Vu QU, Silver M, Betensky RA, Ligon AH, Wen PY, Louis DN, Iafrate AJ. Polysomy for chromosomes 1 and 19 predicts earlier recurrence in anaplastic oligodendrogliomas with concurrent 1p/19q loss. Clin Cancer Res 2009; 15: 6430–7 

14. Kaneshiro D, Kobayashi T, Chao ST, Suh J, Prayson RA. Chromosome 1p and 19q deletions in glioblastomamultiforme. Appl Immunohistochem Mol Morphol 2009; 17: 512–16. 

15. Burton EC, Lamborn KR, Feuerstein BG, Prados M, Scott J, Forsyth P, Passe S, Jenkins RB, Aldape KD. Genetic aberrations defined by comparative genomic hybridization distinguish long-term from typical survivors of glioblastoma. Cancer Res 2002; 62: 6205-10. 

16. Reifenberger G, Louis DN. Oligodendroglioma: toward molecular definitions in diagnostic neuro-oncology. J Neuropathol Exp Neurol 2003; 62: 111–26. 

17. Hatanpaa KJ, Burger PC, Eshleman JR, Murphy KM, Berg KD. Molecular diagnosis of oligodendroglioma in paraffin sections. Lab Invest 2003; 83: 419–28.

18. Van Meir EG, Hadjipanayis CG, Norden AD, Shu HK, Wen PY, Olson JJ. Exciting New advances in neuro-oncology. The avenue to a cure for malignant glioma. CA Cancer J Clin 2010; 60: 166-93. 

19. Horbinski C, Miller CR, Perry A. Gone FISHing: clinical lessons learned in brain tumor molecular diagnostics over the last decade. Brain Pathol 2011; 21: 57-7. Broholm H, Born PW, Guterbaum D, Dyrbye H, Laursen H. Detecting chromosomal alterations at 1p and 19q by FISH and DNA fragment analysis a comparative study in human gliomas. Clin Neuropathol 2008; 27: 378-87. 

20. Scheie D, Cvancarova M, Mørk S, Skullerud K, Andresen PA, Benestad I, et al. Can morphology predict 1p/19q loss in oligodendroglial tumours? Histopathology 2008; 53: 578-87.