Autismo y TDAH: el perfil cognitivo y emocional como clave para un diagnóstico más preciso

Identificar de forma temprana y exacta condiciones como el autismo y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) representa un importante reto clínico. A menudo, las personas con estos diagnósticos comparten comportamientos similares, como problemas en las relaciones sociales o dificultades para controlar sus reacciones, e incluso pueden tener ambos trastornos a la vez. Esto hace que en la consulta sea difícil distinguir qué síntomas pertenecen a una condición y cuáles a la otra.

Un reciente estudio publicado en la revista Neuroscience and Biobehavioral Reviews ha analizado la conexión entre dos habilidades fundamentales de nuestra cabeza: la función ejecutiva y la regulación emocional. La función ejecutiva es el "centro de mando" de nuestra mente; es la herramienta que nos permite planificar tareas, frenar nuestros impulsos y ser flexibles para adaptarnos a los cambios. Por otro lado, la regulación emocional es nuestra capacidad para manejar y expresar lo que sentimos de forma adecuada.

Los investigadores han comprobado que fallos en este “centro de mando” suponen una pérdida de la capacidad para controlar las emociones, pero el motivo cambia según el caso: en el autismo, la incapacidad para regular las emociones suele asociarse más a una gran dificultad para salir de las rutinas y a problemas en la memoria de trabajo, lo que se conoce como rigidez mental; en cambio, en el TDAH, este descontrol nace de una fuerte impulsividad y de la falta de inhibición. Además, en aquellas personas que presentan ambas condiciones simultáneamente, los retos cognitivos se multiplican, haciendo que la adaptación a los imprevistos del entorno y el manejo de la frustración sean todavía más complejos.

Comprender esta conexión entre el perfil cognitivo y el emocional supone un gran avance para la Medicina Personalizada de Precisión. Trazar un mapa mental detallado de cada paciente, en lugar de basarse solo en síntomas generales, permite a los especialistas distinguir entre trastornos de manera mucho más rápida y lograr un diagnóstico más certero. En la práctica clínica, saber exactamente qué pieza del "centro de mando" falla servirá para diseñar intervenciones tempranas a medida.

Bibliografía:
Pozo-Rodríguez, M., Cruz, S., Conde-Pumpido-Zubizarreta, S., Carracedo, A., Tubío-Fungueiriño, M., Fernández-Prieto, M. A systematic review on the association between executive function and emotional regulation in autism, ADHD, and autism/ADHD. Neuroscience and Biobehavioral Reviews 183, 106570 (2026). https://doi.org/10.1016/j.neubiorev.2026.106570


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