Avance de Castilla-La Mancha en la implementación del Espacio Europeo de Datos de Salud
Entrevista a D. Cayetano Fuentes en La Tribuna de Toledo sobre cómo está avanzando Castilla – La Mancha en la implementación del EEDS.
D. Cayetano Fuentes, Director General de Salud Digital de la Agencia de Transformación Digital de Castilla-La Mancha y experto colaborador del informe «El Espacio Europeo de Datos de Salud y su implementación en España», detalla los avances de la región en la puesta en marcha de este marco europeo y en la consolidación de su propio Espacio Regional de Datos de Salud, alineados con la estrategia del nuevo Plan de Salud H3.0.
En lo relativo a la preparación tecnológica, organizativa y de seguridad de Castilla-La Mancha ante el EEDS, el experto identifica cuatro grandes retos a los que se enfrenta la sanidad regional. El primero de ellos es el reto de superar la fragmentación de los datos sanitarios y garantizar la interoperabilidad en un territorio con alta dispersión demográfica; en segundo lugar, la sobrecarga burocrática y administrativa que sufren los profesionales sanitarios y que les resta tiempo directo de consulta; en tercer lugar, los riesgos éticos y de seguridad clínica asociados al uso de la inteligencia artificial, partiendo de la premisa de que «el error de un algoritmo en salud no es un dato mal etiquetado, es una persona»; y, en cuarto lugar, la constante amenaza de ciberataques e incidentes de seguridad sobre las infraestructuras sanitarias y los dispositivos médicos conectados.
Para resolver el reto de la fragmentación de datos y la interoperabilidad en una región con alta dispersión demográfica, la solución pasa por unificar la información clínica y acercar la atención especializada al paciente viva donde viva. Esto se está logrando mediante el despliegue de la teleasistencia avanzada, la telemonitorización de enfermos crónicos y el uso de dispositivos del Internet de las Cosas Médicas (IoMT), lo que permite que especialistas en cardiología o endocrinología realicen el seguimiento continuo de los ciudadanos sin necesidad de que estos se desplacen hasta el hospital.
Frente al segundo reto, la sobrecarga burocrática, la respuesta de Castilla-La Mancha no consiste en digitalizar la burocracia existente, sino en estudiar, rediseñar y automatizar los procesos. A través de proyectos consolidados como la receta electrónica, la conexión en red de los laboratorios de anatomía patológica y la incorporación de herramientas de ayuda a la decisión clínica, se eliminan los trámites repetitivos para devolver tiempo efectivo de atención directa a médicos y enfermeros.
Ante el tercer reto, los límites éticos y la seguridad en el uso de la inteligencia artificial, la solución regional se fundamenta en una gobernanza estricta bajo el principio de que «la IA propone, pero nunca decide sola». Para garantizar de forma clara que la decisión médica final siempre la toma el profesional sanitario, la administración autonómica ha articulado este control mediante la creación de la Comisión de Gobernanza de la IA y la Oficina de IA en Salud.
Por último, para hacer frente al reto de la ciberseguridad en un entorno donde no existe el riesgo cero, la solución se centra en maximizar la resiliencia y la velocidad de respuesta del sistema. Castilla-La Mancha aborda esta vulnerabilidad mediante la puesta en marcha de un SOC en Salud (Centro de Operaciones de Seguridad) operativo las 24 horas del día, los 365 días del año, así como a través del registro, la protección y la supervisión constante de todos los dispositivos de IoMT conectados en los hospitales, garantizando la continuidad asistencial y la protección del paciente.
En el plano práctico, esta estrategia se apoya en varios proyectos clave ya en marcha en la comunidad. Destacan iniciativas como la Plataforma Genómica Regional para medicina personalizada, la red de Anatomía Patológica, que conecta a todos los hospitales castellano-manchegos como si fueran un único laboratorio, el pilotaje de sistemas predictivos de sepsis en las UCI para anticipar infecciones graves, la aplicación ciudadana «Mi Salud Digital» y el Centro Regional de Innovación Digital de Talavera de la Reina, equipado con un laboratorio virtual de ciberdefensa sanitaria.
El experto concluye que la respuesta coordinada a estos cuatro desafíos es la clave para cumplir los objetivos del Plan de Salud H3.0 y consolidar el Espacio Regional de Datos de Salud. De este modo, la transformación digital se convierte en el motor de un cambio de paradigma para pasar de un sistema volcado en la enfermedad a uno centrado en la prevención, la equidad y la seguridad del paciente.
Accede a la noticia completa: https://www.latribunadetoledo.es/noticia/zf8ac78a2-4e80-4746-a50dd22180e88dad/202609/en-salud-la-ia-propone-nunca-decide-sola
En lo relativo a la preparación tecnológica, organizativa y de seguridad de Castilla-La Mancha ante el EEDS, el experto identifica cuatro grandes retos a los que se enfrenta la sanidad regional. El primero de ellos es el reto de superar la fragmentación de los datos sanitarios y garantizar la interoperabilidad en un territorio con alta dispersión demográfica; en segundo lugar, la sobrecarga burocrática y administrativa que sufren los profesionales sanitarios y que les resta tiempo directo de consulta; en tercer lugar, los riesgos éticos y de seguridad clínica asociados al uso de la inteligencia artificial, partiendo de la premisa de que «el error de un algoritmo en salud no es un dato mal etiquetado, es una persona»; y, en cuarto lugar, la constante amenaza de ciberataques e incidentes de seguridad sobre las infraestructuras sanitarias y los dispositivos médicos conectados.
Para resolver el reto de la fragmentación de datos y la interoperabilidad en una región con alta dispersión demográfica, la solución pasa por unificar la información clínica y acercar la atención especializada al paciente viva donde viva. Esto se está logrando mediante el despliegue de la teleasistencia avanzada, la telemonitorización de enfermos crónicos y el uso de dispositivos del Internet de las Cosas Médicas (IoMT), lo que permite que especialistas en cardiología o endocrinología realicen el seguimiento continuo de los ciudadanos sin necesidad de que estos se desplacen hasta el hospital.
Frente al segundo reto, la sobrecarga burocrática, la respuesta de Castilla-La Mancha no consiste en digitalizar la burocracia existente, sino en estudiar, rediseñar y automatizar los procesos. A través de proyectos consolidados como la receta electrónica, la conexión en red de los laboratorios de anatomía patológica y la incorporación de herramientas de ayuda a la decisión clínica, se eliminan los trámites repetitivos para devolver tiempo efectivo de atención directa a médicos y enfermeros.
Ante el tercer reto, los límites éticos y la seguridad en el uso de la inteligencia artificial, la solución regional se fundamenta en una gobernanza estricta bajo el principio de que «la IA propone, pero nunca decide sola». Para garantizar de forma clara que la decisión médica final siempre la toma el profesional sanitario, la administración autonómica ha articulado este control mediante la creación de la Comisión de Gobernanza de la IA y la Oficina de IA en Salud.
Por último, para hacer frente al reto de la ciberseguridad en un entorno donde no existe el riesgo cero, la solución se centra en maximizar la resiliencia y la velocidad de respuesta del sistema. Castilla-La Mancha aborda esta vulnerabilidad mediante la puesta en marcha de un SOC en Salud (Centro de Operaciones de Seguridad) operativo las 24 horas del día, los 365 días del año, así como a través del registro, la protección y la supervisión constante de todos los dispositivos de IoMT conectados en los hospitales, garantizando la continuidad asistencial y la protección del paciente.
En el plano práctico, esta estrategia se apoya en varios proyectos clave ya en marcha en la comunidad. Destacan iniciativas como la Plataforma Genómica Regional para medicina personalizada, la red de Anatomía Patológica, que conecta a todos los hospitales castellano-manchegos como si fueran un único laboratorio, el pilotaje de sistemas predictivos de sepsis en las UCI para anticipar infecciones graves, la aplicación ciudadana «Mi Salud Digital» y el Centro Regional de Innovación Digital de Talavera de la Reina, equipado con un laboratorio virtual de ciberdefensa sanitaria.
El experto concluye que la respuesta coordinada a estos cuatro desafíos es la clave para cumplir los objetivos del Plan de Salud H3.0 y consolidar el Espacio Regional de Datos de Salud. De este modo, la transformación digital se convierte en el motor de un cambio de paradigma para pasar de un sistema volcado en la enfermedad a uno centrado en la prevención, la equidad y la seguridad del paciente.
Accede a la noticia completa: https://www.latribunadetoledo.es/noticia/zf8ac78a2-4e80-4746-a50dd22180e88dad/202609/en-salud-la-ia-propone-nunca-decide-sola
