Reunión multidisciplinar en el Centro de Investigación Príncipe Felipe para revisar los nuevos horizontes en investigación biomédica
· El reto es identificar biomarcadores de respuesta a los tratamientos, utilizando tecnologías genómicas o proteómicas, y validarlos
· El objetivo es trasladarlos a la clínica de forma eficaz y coste-efectiva
· En el manejo de algunas enfermedades, como las tumorales, la Medicina Individualizada es ya una realidad
· Valencia se ha consolidado en los últimos años como referencia nacional e internacional en investigación biomédica y en su traslación a la clínica
Progresos en Medicina Individualizada En una sesión moderada por el Dr. Rubén Moreno, Director General del Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia, se analizan los principales avances existentes en el diagnóstico molecular y las aplicaciones clínicas de la genómica, lo que está permitiendo hacer realidad el deseo de establecer una Medicina Individualizada. El reto en este caso, como destaca el Dr. Moreno, “es buscar biomarcadores de respuesta utilizando tecnologías genómicas o proteómicas, validarlos, y trasladarlos a la clínica de forma eficaz ”; y es más, añade, “para algunos biomarcadores que ya se han encontrado es necesario hacer estudios de coste-eficacia con el fin último de que se puedan trasladar a la práctica médica rutinaria”.
En esta misma línea el Dr. Rubén Moreno asegura que “la Medicina Individualizada es ya una realidad para un pequeño grupo de fármacos, en su mayoría quimioterápicos”. Las agencias regulatorias (FDA y EMEA) han obligado a cambios en la ficha técnica de algunos medicamentos en los que se recomienda o se exige hacer análisis farmacogenéticos antes de administrarlos. Para varios de estos medicamentos, aunque no para todos, se siguen estas recomendaciones. Un ejemplo paradigmático es el trastazumab (Herceptin®) que sólo es indicado en las mujeres con cáncer de mama que sobreexpresen el gen Her2 (aproximadamente un 20%).
Para la Dra. Ana Lluch, Jefa del Servicio de Oncología Médica y Hematología del Hospital Clínico Universitario de Valencia, “la farmacogenómica está cambiando nuestra forma de tratar las enfermedades oncológicas”. Gracias a los progresos registrados en este ámbito, apunta, “somos más específicos y eficaces; ahora tratamos a menos pacientes y de manera más individualizada, puesto que podemos predecir en muchas ocasiones el resultado de nuestra intervención terapéutica antes de llevarla a cabo”.
Este cambio de paradigma se está objetivando en una sustitución de las terapias farmacológicas tradicionales, basadas fundamentalmente en fármacos citotóxicos, optándose ahora principalmente por el uso de los denominados fármacos citostáticos. “Estamos apostando por terapias diana-específicas, basadas en agentes citostáticos que no pretenden destruir la célula tumoral sino simplemente bloquearla y controlarla (los citotóxicos tratan, sin conseguirlo totalmente, de erradicar todas las células tumorales); de esta manera, evitamos efectos secundarios y somos más eficientes”, afirma la Dra. Lluch, para quien no cabe duda que “este tipo de abordaje puede resultar coste-efectivo, a pesar de que los fármacos inicialmente cuestan más dinero”.
Pero también se está consiguiendo predecir los resultados terapéuticos en el abordaje de otro tipo de enfermedades. En este campo, la Directora de Investigación de Enfermedades Metabólicas de Hoffmann-La Roche, que pronuncia una conferencia en esta reunión, resalta los progresos obtenidos en el tratamiento de la obesidad y la diabetes. Según la Dra. Cristina Rondinone, “se están identificando prometedores biomarcadores capaces de predecir qué pacientes responderán o no a un determinado tratamiento, con objeto de ofrecer un abordaje individualizado y aportar medicinas diferenciadas para cada caso ”.

