Presentación de la sección “Ética y comunicación social en biomedicina”

Miguel Moreno Muñoz
Doctor en Filosofía, Máster en Bioética por la Universidad
de Las Palmas y especialista en Comunicación Social de
la Ciencia en Medicina y Salud.

La comunicación especializada en medicina y salud ha ido adquiriendo relevancia en los últimos años como una variante del periodismo orientado a la divulgación científica con características y exigencias peculiares. Su repercusión social creciente es innegable. El Informe Quiral, por ejemplo, muestra cómo en los tres últimos años prácticamente se ha duplicado el número de textos sobre medicina y salud (artículos, noticias, cartas al director, editoriales…) publicados en los cinco diarios generalistas de mayor difusión en España.

(El Informe Quiral es un dossier anual elaborado a partir de las informaciones de sanidad publicadas en los grandes medios de comunicación en España. Se trata de una iniciativa conjunta de la Fundación Privada Vila Casas y el Observatorio de la Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona orientada a clasificar los textos periodísticos médico-sanitarios de los medios escritos, exponer cómo se tratan los temas, explicar la labor periodística subyacente y estimular los valores en la comunicación científica y sanitaria. http://www.fundacionvilacasas.com/informequiralc.htm#)

Pero tampoco es ajena a lo que algunos consideran una tendencia imparable en otros ámbitos: la “espectacularización” creciente de la información, entendida como un modo de presentar los avances en biomedicina por parte de diversos agentes –instituciones, científicos, periodistas– que otorga prioridad a los criterios de noticiabilidad en detrimento frecuente de aspectos éticos tan fundamentales en la profesión periodística como las exigencias de veracidad, responsabilidad y equilibrio informativos, entre otros. Incluso en la propia presentación que algunas revistas científicas importantes hacen de sus novedades a través de las press releases, la magnificación inapropiada del alcance de investigaciones y resultados a menudo muy parciales y preliminares constituye un importante desafío para los profesionales de la comunicación.

En el contexto de las informaciones sobre medicina y salud, los conflictos de intereses y los sesgos o distorsiones informativas pueden contribuir a generar expectativas desproporcionadas sobre el alcance de un tratamiento experimental, p.ej., o sobre el valor de tecnologías costosas pero de dudosa utilidad clínica, especialmente entre pacientes y colectivos de personas vulnerables. En los escenarios menos favorables, un tratamiento informativo inadecuado de los riesgos asociados a ciertos tratamientos o investigaciones en fase de desarrollo podría contribuir a promover un clima de rechazo generalizado hacia líneas de investigación prometedoras desde el punto de vista clínico.

Las publicaciones especializadas en medicina y salud aportan casi semanalmente abundantes casos en una u otra dirección, cuyo análisis sería el objeto de esta sección, denominada “Ética y comunicación social en biomedicina”.

Con un interés preferente por los temas relacionados con la farmacogenómica y la medicina individualizada en los que centra su labor el Instituto Roche, el objetivo principal de su primer apartado sobre ‘Literatura científica y difusión social’ es identificar y comentar casos de especial relevancia en las publicaciones biomédicas que puedan ilustrar la importancia de los aspectos éticos en la comunicación social especializada en medicina y salud, incluyendo el papel de los distintos agentes implicados en su tratamiento y difusión.

Un segundo apartado de la sección estará dedicado a la ‘Percepción pública de los avances en biomedicina’. El interés creciente en todas las sociedades avanzadas por el desarrollo científico y tecnológico no se limita a los temas clásicos de biomedicina y salud. Estudios sociales de gran alcance como los eurobarómetros (Europeans and Biotechnology in 2005: Patterns and Trends. Eurobarometer 64.3. http://www.ec.europa.eu/research/press/2006/pdf/pr1906_eb_64_3_final_report-may2006_en.pdf) incluyen indicadores que ayudan a perfilar la percepción pública sobre áreas tan dinámicas como las políticas ambientales, el desarrollo de fuentes de energía renovables, las biotecnologías agro-alimentarias, la farmacogenética, la terapia génica, las investigación con células troncales y las nanotecnologías, entre otras. El eurobarómetro especial ‘Europeans, Science, and Technology’, de junio de 2005, sugiere una previsible relación entre el modo de presentar las noticias sobre ciencia y tecnología en los medios y los intereses y actitudes de los ciudadanos ante algunas de sus aplicaciones (http://ec.europa.eu/public_opinion/archives/ebs/ebs_224_report_en.pdf). Estudios complementarios como el ‘Social values, science and technology’ (2005) muestran la importancia creciente que los ciudadanos europeos otorgan a los aspectos éticos y los valores sociales como elementos que determinan su grado de confianza en determinadas aplicaciones del desarrollo científico-tecnológico, junto a otras consideraciones sobre el balance entre riesgos y beneficios (http://ec.europa.eu/public_opinion/archives/ebs/ebs_225_report_en.pdf). Estos y otros informes sugieren que la percepción heterogénea que tienen los ciudadanos europeos del desarrollo científico y el potencial social de sus aplicaciones es el resultado de una compleja suma de factores que incluyen tanto los niveles de información, conocimiento e interés como la imagen y las actitudes ante la ciencia y la tecnología, determinadas en buena parte por los valores sociales que consideran prioritarios y la confianza en los mecanismos de control y participación social en la toma de decisiones.

La web del Instituto Roche ofrece ya abundantes contenidos para la divulgación científica, ética y legal de la investigación biomédica en un soporte abierto y novedoso, que se enriquece ahora con una sección específica sobre Ética y comunicación social en biomedicina. Sus contenidos pretenden destacar las relaciones complejas entre los procesos de comunicación social, la percepción de utilidad y riesgos relacionados con algunas líneas de la investigación biomédica y las actitudes o valores más generales ante el desarrollo científico-tecnológico, respecto del cual un mismo individuo puede tener niveles de alfabetización científica y criterios muy dispares para evaluar de manera informada y crítica sus aplicaciones. Para contribuir en lo posible a generar un clima de debate racional, constructivo e integrador sobre aspectos concretos del desarrollo científico-tecnológico en biomedicina, el Instituto Roche y otras muchas instituciones han apostado por elaborar recursos de calidad y ofrecerlos de forma abierta, dirigidos a quienes quieran introducirse de manera activa y crítica en el debate. En sentido amplio, las iniciativas en esta dirección pueden considerarse una concreción del derecho de todo ciudadano a que la información sobre cuestiones sanitarias se difunda en términos verdaderos, comprensibles y adecuados para la protección de la salud (artículo 6 de la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica). El objetivo de esta sección será contribuir con comentarios periódicos, análisis de casos y selección de enlaces a documentos relevantes sobre aspectos éticos de la comunicación social en biomedicina y la percepción pública de sus aplicaciones.

Miguel Moreno Muñoz
Investigador Junta de Andalucía/Universidad de Granada